Google+ Barcelona: Las crónicas de Thot: 'Canvis nous' y 'Canvis vells': cambistas de Barcelona

martes, 1 de mayo de 2012

'Canvis nous' y 'Canvis vells': cambistas de Barcelona

Sta. María del Mar desde Canvis Vells
Muy cerca de la iglesia de Santa María del Mar, existen dos calles perpendiculares entre sí que fueron el epicentro de la actividad de cambio de divisas de la ciudad. Se trata de la calle dels Canvis Vells y la de Canvis Nous.

Como bien es sabido, el comercio se desarrolló a través del mar Mediterráneo, donde los barcos de comerciantes viajaban de puerto en puerto para hacer sus negocios. La existencia de distintas divisas y la necesidad de intercambio, provocaron la aparición de los cambistas - sobre todo italianos. Dicha actividad sólo podían realizarla los judíos, ya que los cristianos la tenían prohibida. Al menos hasta que el conde Ramón Berenguer IV permitió el préstamo de estos últimos, lo que pretendía evitar el control total de las finanzas por parte de aquellos. Su bisnieto, Jaime I, continuó en la misma línea que su bisabuelo y nombró en el 19 de julio 1220 a fray Guillermo, de la orden del Temple, administrador de las rendas reales de Cataluña y a otro fraile templario administrador de las de Aragón, y los facultase recaudar rentas, concertar pagos y cancelar préstamos. Sin duda, estamos ante los orígenes gremiales de los bancos.

Vista de la calle Canvis Vells
Se sabe que el los cambistas judíos tenían un interés del 20% (era el máximo permitido), mientras que el de los cristianos un 12%. Se ubicaban en la plaza de Canvis de la Mar - donde actualmente está el edificio de la Llotja de Mar desde 1392- y las dos calles mencionadas anteriormente. En Canvis Vells habían unas 10 casas prestamistas, mientras en Canvis Nous, unas 15.

Hay una historia muy curiosa detrás de los nombres de estas dos calles. Las casas de préstamos eran conocidas como bancas, porque las transacciones se realizaban encima de unas mesas bajas con este nombre. Cuando se producía una estafa, las autoridades destrozaban la mesa del infractor - de allí viene el término bancarrota - y, después de unos años sin ejercer, era trasladado de la calle Canvis Vells a la de Canvis Nous. Es decir, en la primera se agrupaban los cambistas honrados y en la segunda los que, en algún momento, habían estafado a alguien.

Fuente consultada: Acta historica et archaeologica mediaevalia, nº 10. Departamento de Historia Medieval,Universidad de Barcelona


Vista de la calle Canvis Nous.
Casa del 1797 en Canvis Vells.




Detalle de la fachada de un edificio en la calle Canvis Nous.