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domingo, 18 de marzo de 2012

Barcelona y masonería VII: La Biblioteca Pública Arús


Globo terráqueo de la primera sala
Llevaba tiempo con ganas de visitarla. Había tomado alguna foto de la fachada e incluso la incluí en el post Barcelona y masonería VI: el eje passeig de Sant Joan. Pero leer el post Biblioteca Pública Arús de Neus en La meva Barcelona me hizo tomar la determinación de ir de una vez por todas.

El origen de esta la biblioteca se da cuando Rossend Arús i Arderiu (1845-1891) dona en testamento su casa para que se pudiera abrir la misma. Arús fue un filántropo, autor teatral, periodista, librepensador, federalista e impulsor de la masonería catalana a finales del s. XIX. Iniciado en ésta el 16 de mayo de 1866 en la logia La Fraternidad de Barcelona, se afilió a la logia La Verdad en 1879 y un año después fue elegido gran presidente del Gran Capítol Català. Además de ser miembro honorario de multitud de logias, en 1880 fundó la logia Avant, precursora de la Gran Lògia Simbòlica Catalana-Balear de la que fue gran maestre. También dirigió, junto Llorenç Grau Abrines, el Diccionario enciclopédico de la masonería, obra básica para los estudiosos del tema.


Escalinata de acceso a la Biblioteca
El acceso a la Biblioteca Pública Arús se inicia con una gran escalinata que te lleva a la entrada con las columnas Boaz (izquierda) y Jakim (derecha) a semejanza de las que flanqueaban el original templo de Salomón. He de decir que me decepcionó no contar 33 escalones, número de grados masónicos del Rito Escocés Antiguo y Aceptado - el más extendido por el mundo -. Una vez superadas las columnas nos encontramos con una de las tres únicas estatuas de la Libertad esculpidas a finales del siglo XIX. La de Nueva York (1886), la de París (1889) y la de Barcelona (1894).

Aunque la instalación consta de 3 pisos, el área visitable es sólo el primera. De aspecto acogedor y añejo el espacio se distribuye en dos salas después de la recepción. La inicial toda rellena de estantes cerrados, incluida una preciosa galería superior. Varios expositores en el centro contenían los comics de la colección Los rivales de Sherlock Holmes y de la exposición La masonería. La sala del final, además de libros, hay un par de grandes pupitres para disfrutar de la lectura.

La verdad es que las cubiertas y los tamaños de algunos libros son impresionantes, sobre todo un Don Quijote mastodóntico. En una conversación con la recepcionista me comentó que el libro más antiguo que tienen es un códice del 1400, que habitualmente se realizan ponencias de libre asistencia en una sala en el lateral de la entrada y que se organizan visitas guiadas para grupos (10-15 personas) entre semana.

Sin duda, una visita recomendada.

Estatua de la Liberta de Razzuoli (1894)
Escuadra y compás sobre texto sagrado



Panorámica de la biblioteca
Pupitres de la segunda sala

Mensaje en el suelo de la entrada a la biblioteca: ¡Salud!